Maru Campos volvió a presentarse como víctima de persecución política, pero en su intento por criticar al gobierno federal terminó haciendo una declaración que generó polémica.
La gobernadora afirmó que en gobiernos anteriores existía colusión con el narcotráfico, aunque —según sus palabras— el Estado seguía teniendo el control de la situación.
El comentario fue recibido con sorpresa porque parece asumir como algo normal que un gobierno conviva con estructuras criminales, siempre y cuando conserve el mando.
Y ahí está lo delicado del asunto: los mexicanos no deberían resignarse a elegir entre distintas formas de corrupción o complicidad, sino exigir gobiernos honestos y plenamente comprometidos con la ley.


