Claudia Sheinbaum lanzó un duro mensaje contra la injerencia extranjera y advirtió que México no puede permitir que gobiernos o agencias de otros países influyan en sus decisiones internas.
La presidenta vinculó el tema con las recientes acusaciones y presiones provenientes de Estados Unidos, señalando que la soberanía nacional debe defenderse sin titubeos, especialmente cuando se intenta intervenir en asuntos que corresponden exclusivamente a las instituciones mexicanas.
Incluso dejó entrever su preocupación por una posible influencia externa rumbo a las elecciones de 2027, un escenario que, de concretarse, abriría un debate serio sobre los límites de la relación bilateral.


