El gobierno federal anunció que para 2027 comenzarán a instalarse máquinas dispensadoras de medicamentos como parte del nuevo modelo de salud universal.
La idea es agilizar la entrega de tratamientos y evitar procesos tediosos en clínicas y hospitales, especialmente para pacientes con recetas recurrentes.
La apuesta también llama la atención por lo novedosa: llevar un sistema automatizado de entrega médica a un país donde conseguir medicinas todavía suele implicar filas, papeleo y largas esperas.


