La secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, llegó en motocicleta a Palacio Nacional para una reunión de seguridad con funcionarios de Estados Unidos, incluyendo al secretario de Seguridad norteamericano.
Mientras algunos vieron un gesto de sencillez y pragmatismo para moverse rápido por la ciudad, otros reaccionaron con comentarios bastante clasistas, calificando la escena como vulgar o impropia para una funcionaria de alto nivel.
El episodio terminó exhibiendo algo curioso: cómo incluso la manera de transportarse puede convertirse en símbolo político… dependiendo de quién lo haga.


