Claudia Sheinbaum calificó como “kafkiano” que sectores de la oposición invitaran a la diputada española Cayetana Álvarez de Toledo para participar en un debate sobre soberanía nacional en México.
La presidenta prefirió responder con ironía antes que entrar en una confrontación directa, señalando lo contradictorio que resulta traer a una política extranjera para hablar precisamente de independencia y autodeterminación del país.
El episodio gira alrededor de una figura conocida por sus posiciones conservadoras y por sus constantes críticas a gobiernos de izquierda en América Latina. Y aunque cada quien es libre de invitar a quien quiera a un foro político, la escena dejó una imagen difícil de ignorar: una representante de otro país dando lecciones sobre soberanía mexicana.


